Tu, tren descarrilado de la felicidad, que brotas del túnel como brotan tus ideas de lujuria una y otra vez. A cada segundo, a cada microsegundo probablemente, tus pensamientos toman rumbo a la misma dirección, como una brújula maldita de celos imantada por un deseo tan atroz, que pensar en borrarlo sería más trabajoso que pretender que los planetas se alinearan de cinco a siete.
Y ya que no puedes borrar la imagen digitalizada en tu plasma cerebral de ese pasado corto, intenso; lleno de ilusivas pretensiones de éxito en el cual tu caja negra grabó tus pelos erizados y tu sonrisa más preciada, deberás acostumbrarte a soportar la misma grabación una y otra vez por los siglos de los siglos hasta que algún despistado punto de inflexión, por muy suicida que sea, reclame tu atención, como lo hizo aquel día la ensalada de cariño, fortuna, suerte, aliñada con fracaso, que decidiste llevarte a la boca.
En fin, las decisiones que tomaste, las tomaste con valentía y tesón, pero no por el hecho de ser valiente, el éxito te debe acompañar, porque la suerte es determinante en esto de la vida. Y no vas a ir por ahí pisando mierda ¿sabes?
J
sábado, 7 de febrero de 2009
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este blog me parece muy interesante, se lo voi a recomendar a todos mis estirados amigos intelectuales, o lala
ResponderEliminarbueno simplemente lo escribo a lo comentario del telediario.
ResponderEliminarme gustaría hablar, apenas unas palabras, sobre la vida - uuuh - y decir que ésta es como el leve roce de una hoja manuscrita del diario más increíble e insospechado que jamás unos ojos fueran capaz de quemar a base de miradas de ardiente sorpresa ante la asombrosa capacidad creativa de una maraña de líneas vivas, que gustosas van haciendo y desaciendo las vidas de todos, del parto a la senil senectud.
VII
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarinteresante..
ResponderEliminarhttp://imashak.metroblog.com/